lunes, 16 de mayo de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
Jóvenes AMLO Tabasco. Somos un movimiento juvenil de izquierda que apoya desde Tabasco el proyecto alternativo de nación que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
cuenta twitter: http://twitter.com/#!/JovenesTabasco
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domingo, 9 de enero de 2011
“Minichatarra” da la bienvenida a clases. El Universal.
Desde mañana, 610 productos en porciones pequeñas, entre refrescos, frituras y galletas se venderán en las cooperativas
INSUFICIENTE. José Ángel Córdova, asegura que los productos fueron reformulados en cuanto a su contenido calórico, la organización El Poder del Consumidor dice que lo único que el gobierno federal logró es que la industria redujera el tamaño de las presentaciones de sus productos (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL)
Domingo 09 de enero de 2011 Nurit Martínez y Ruth Rodríguez | El Universal
Este lunes regresan a clases más de 27 millones de alumnos de educación básica y con ellos los alimentos chatarra pero en “miniporciones”.
Aunque el secretario de Salud, José Ángel Córdova, asegura que los productos fueron reformulados en cuanto a su contenido calórico, la organización El Poder del Consumidor dice que lo único que el gobierno federal logró es que la industria redujera el tamaño de las presentaciones de sus productos.
Además, al entrar en vigor de manera obligatoria los Lineamientos para el Expendio o Distribución de Alimentos y Bebidas industrializados en las escuelas del país, en 3 de cada 10 no se logró crear el grupo integrado por padres de familia, maestros y directores que vigilará que a los planteles no entren los llamados productos chatarra o hacer que se consuman una sola vez por semana las botanas, galletas, pastelillos, confites y postres.
Listado obeso
La lista de alimentos y bebidas autorizados por las secretarías de Educación Pública y Salud que se podrán vender en las tienditas escolares a partir de este lunes supera los 600 productos, entre botanas, galletas, yogures, dulces, refrescos y bebidas light.
El listado, cuya meta es frenar el sobrepeso y la obesidad infantil que afecta a uno de cada cuatro niños de primaria y a uno de cada tres de secundaria, registró hace seis meses sólo 50 productos y ahora tiene 610 opciones entre alimentos y bebidas.
En el apartado de botanas, pastelillos y confites hay –hasta el 22 de diciembre— cerca de 430 productos autorizados, lo que representa 70% del total de la lista.
En su mayoría son productos en “miniporciones” que se han ido incrementado.
Hay minipastelitos, panecitos con doble chocolate, frituras de maíz, entre otros, pero con porciones más pequeñas. A diferencia de los niños de primaria que sólo podrán consumir agua, los jóvenes de secundaria seguirán comprando refrescos, pero light, así como jugos.
Alejandro Calvillo, quien encabeza la organización El Poder del Consumidor, dijo que es preocupante que la industria sólo cambió las porciones de sus productos y para su elaboración se utilizan los mismos edulcorantes, grasas trans y cantidades de azúcares o sodio, con lo que “se va a provocar que ahora los niños compren dos o tres productos para quedar satisfechos”.
La Secretaría de Salud señaló al respecto que la industria cambió sus productos no sólo a raciones más pequeñas o “mini”, sino que los artículos autorizados tienen porcentajes más bajos de grasas, sodio y azúcares.
El titular de la dependencia agregó que una persona se vuelve obesa porque come en exceso o ingiere alimentos que son demasiados calóricos, y ambas cosas se deberán evitar con la participación de los padres.
El titular de El Poder del Consumidor lamentó que las dos secretarías encargadas de promover un cambio en la cultura alimentaria entre los niños no hayan podido hacer que ninguno de esos productos quedara fuera de las escuelas. “Mientras estén presentes continuará el deterioro de los hábitos alimenticios”, señaló Calvillo.
Las versiones de productos en pequeño únicamente hará que los niños compren más de uno, coincidió Carmen Iñárritu, especialista en temas de obesidad de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Hacer versiones en mini no es la solución y tampoco que digan que hay un cambio en el contenido de grasas o azúcares, puesto que en realidad estamos hablando de productos que no son nutritivos. Los dulces, pastelillos y frituras no son nutritivos, lo mejor sería sacarlos de las escuelas y sustituirlos por frutas y verduras”, consideró.
Cifras del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) alertan que de 1980 a la fecha la prevalencia de sobrepeso y obesidad se ha triplicado en México en todas las edades, regiones y grupos socioeconómicos, y continúa creciendo a un ritmo alarmante.
A consecuencia del sobrepeso y la obesidad, los niños y adolescentes presentan enfermedades que pueden afectar sus vidas y que antes eran exclusivas de los adultos, como la diabetes mellitus tipo dos, hipertensión arterial, aumento de triglicéridos y colesterol, entre otros.
Alertó que hasta ahora no se difundió con claridad que este tipo de productos “sólo podrán venderse un día a la semana en los planteles escolares”, porque así lo marcan los lineamientos.
“Las botanas, galletas, pastelillos, confites y postres, siempre y cuando cumplan con las características indicadas, podrán incluirse una vez a la semana, en sustitución de una preparación de alimentos, para así no rebasar el contenido energético diario del refrigerio”, recomendaron las secretarías de Salud y Educación en el apartado de combinación de alimentos y bebidas en los refrigerios escolares de los lineamientos aprobados en agosto.
Faltan comités
Sin embargo, para que eso se cumpla en cada una de las 224 mil 768 escuelas públicas y privadas del país debería crearse un comité de vigilancia del consumo escolar, conformado por al menos cinco personas designadas por el Consejo de Participación Social.
El informe más reciente de la SEP indica que esos grupos fueron creados en 166 mil 050 escuelas. El mayor rezago se da en los planteles privados, donde menos de la mitad (49%) tiene un consejo.
En el estado de Michoacán no se podrá verificar que estos lineamientos se cumplan a cabalidad, debido a que sólo dos de cada 10 escuelas tienen a un grupo de padres de familia que garantice que los niños no comerán productos chatarra. Las mismas dificultades se presentarán en Tlaxcala, Oaxaca y Guanajuato, en donde el porcentaje es de entre cinco y seis escuelas que no cuentan con un grupo de vigilancia del consumo escolar.
La Secretaría de Educación Pública también dio a conocer que la mayoría de los estados iniciaron —en estos seis meses— con “restricciones” de refrescos, galletas, pastelillos, botanas y frituras en los planteles escolares, a pesar de que es hasta mañana lunes cuando será obligatorio.
En Campeche, Jalisco, Oaxaca, Tabasco y Tlaxcala no se había realizado ninguna acción en ese sentido.
En el Distrito Federal y el estado de México la restricción únicamente era para los refrescos.
Según la Encuesta Nacional de Salud en Escolares 2008, 90% de los planteles tienen agua entubada; sin embargo, únicamente 56% de las primarias y 60% de las secundarias disponen de agua potable gratuita.
Previo al regreso a clases, la Secretaría de Educación del Gobierno del Distrito Federal (GDF) anunció que 220 escuelas cuentan con un bebedero.
La Secretaría de Educación Pública dio a conocer que distribuirá en toda la República Mexicana 16 millones de manuales para padres de familia de Cómo preparar el refrigerio escolar y tener una alimentación correcta, así como 250 mil ejemplares de las Orientaciones para la regulación del expendio de alimentos y bebidas en las escuelas.
domingo, 2 de enero de 2011
México con 33 millones en rezago educativo. El Universal.
Cuatro de cada 10 personas mayores de 15 años son analfabetas o no concluyeron estudios de educación básica, situación que los pone en desventaja en el mercado laboral, con ingresos promedios de entre seis y ocho pesos por hora, mientras que una persona de estudios universitarios logra ingresos de 56 pesos la hora
DESIGUALDAD. El número de mexicanos con capacidades mínimas de educación se incrementó más de 3.6 millones de personas en las últimas dos décadas, señala un estudio. (Foto: Archivo/EL UNIVERSAL)
Domingo 02 de enero de 2011 Nurit Martínez | El Universalnurit.martinez@eluniversal.
En México, cuatro de cada 10 personas mayores de 15 años están en situación de “rezago educativo”, esto es que no concluyeron estudios de educación básica: son analfabetas, no terminaron la primaria o la secundaria y esa situación los hace enfrentarse en condiciones de desventaja en el mercado laboral, con ingresos promedios de entre seis y ocho pesos por hora laborada, mientras que una persona que alcanza estudios universitarios logra ingresos de 56 pesos la hora, según estimaciones de la Secretaría de Educación Pública.
El número de mexicanos con capacidades mínimas de educación se incrementó más de 3.6 millones de personas en las últimas dos décadas, al pasar de 29.7 millones a 33.4 millones, informó el Instituto Nacional de Educación para los Adultos.
El que no sepan leer y escribir o que no hayan terminado la primaria o la secundaria significa que enfrentan mayores posibilidades de estar desempleados, recibir bajos salarios o trabajar sin prestaciones y también carecen de conocimientos mínimos para procurarse formas de vida saludables como elegir alimentos al comprarlos, lavarse las manos, los dientes o hervir el agua.
Lograr estudios de nivel básico hace que aumente el interés por mantenerse informados sobre asuntos políticos y encontrar soluciones a conflictos de su entorno inmediato, refiere la Evaluación de Impacto del Modelo Educación para la Vida y el Trabajo realizado por Investigaciones Sociales, Políticas y de Opinión Pública solicitada por el INEA.
“Es una desventaja educativa para la empleabilidad y hace que cuando logran su inserción laboral, sea en el mercado informal o en actividades como la delincuencia organizada y esto último es lo que debería llamar la atención más allá de los discursos”, asegura Roberto Rodríguez Gómez, miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Lo que más preocupa a la SEP es que 44% de los 33 millones 403 mil personas en rezago tienen entre 15 y 39 años de edad.
El último reporte del INEA refiere que existen seis millones de mexicanos en condición de analfabetismo, 10 millones más que no concluyeron la primaria y otros 17 millones de jóvenes y adultos que truncaron sus estudios en la secundaria.
Si bien el número de analfabetas en el país se mantiene en torno a los seis millones de personas desde la década de los 70, el grupo de personas que no concluyeron la secundaria sumaron más de 2 millones 680 mil personas, según las cifras de rezago educativo.
Para disminuir este problema, el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, anunció que a la par de que se realizará la preinscripción de niños a la educación básica, se levantará un primer censo nacional de escolaridad de los padres de familia para “promover que quienes no hayan concluido la primaria o la secundaria, o incluso que no sepan leer o escribir, puedan retomar los estudios y concluyan su educación básica”.
Lujambio Irazábal convocó a los gobiernos estatales para que en 2011 se pueda concretar una estrategia nacional para la retención y la no reprobación de los alumnos de secundaria.
El estudio “El analfabetismo en América Latina una deuda social”, elaborado por el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina, del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación, estima que en México la desigualdad en el acceso de oportunidades educativas hace que existan tres analfabetas en zonas rurales por uno en las zonas urbanas.
“El número de personas adultas que carecen de competencias mínimas necesarias en escritura, lectura y cálculo elemental se torna en un indicador crítico de la situación de inequidad existente en Latinoamérica y en una evidencia de la deuda que todavía tienen los Estados y el conjunto de la sociedad con una importante parte de ella”, señala el informe.
Con base en un diagnóstico de la Subsecretaría de Educación Básica, se estima que un millón 200 mil adolescentes reprueban o abandonan la escuela en ese nivel educativo cada año.
Es con un grupo de ellos y de los que abandonan o reprueban la primaria, que el INEA recibe cada año a 630 mil niños y jóvenes que se suman al “rezago educativo fresco”, reconoce el Instituto.
Para el especialista Roberto Rodríguez Gómez, el gobierno “no está a la altura de la problemática, sus acciones son deficientes y pobres a lo largo de la historia la alfabetización, sólo ha formado parte de la liberación del servicio militar obligatorio o del servicio social de algunas universidades”.
El rezago educativo en México “requiere que se le dé prioridad, atención y eso se refleje en el dinero que se le destina. Emprender una acción de este tipo podría ofrecer, incluso, oportunidades de empleo a los jóvenes y el alfabetizador sería un profesional y no una labor altruista”.
El INEA señala que el promedio nacional del costo por alumno es de 5 mil 400 pesos, pero varía de una entidad a otra.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Pobreza y bajo nivel educativo favorecen el ingreso a bandas. Periódico La Jornada.
Casi la mitad de los miembros de una pandilla en EU eran latinos
Las minorías pertenecen a las más grandes y activas, revela estudio
Ángeles Cruz Martínez
Periódico La Jornada
Viernes 31 de diciembre de 2010, p. 14
Las condiciones de pobreza y bajo nivel educativo en que se encuentran los latinos en Estados Unidos favorece su participación en pandillas y, por tanto, en actos delictivos. De alrededor de un millón de individuos que en 2009 formaban parte de alguna banda en aquel país, casi la mitad eran de origen latino, revela un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California de Berkeley.
Asimismo, resalta que 40 por ciento de los miembros de esos grupos tenía menos de 18 años de edad, lo que representa un problema, sobre todo si se toma en cuenta que la población latina reporta un crecimiento más rápido en Estados Unidos.
Si bien la existencia de pandillas se da en cualquier estructura social o raza, señala el estudio, las de minorías son las primeras de la lista de las más grandes y activas. Menciona como ejemplos notables a los Mara Salvatruchas o MS-13, Latin King y la afroestadunidense Crips.
Respecto de MS-13 advierte que tiene de 30 mil a 50 mil miembros, de los cuales entre 8 y 10 mil se localizan en Estados Unidos. Otro dato alarmante para los investigadores es que a consecuencia de la deportación de personas ligadas a pandillas se ha propiciado la expansión de estas actividades delictivas a otras naciones.
En un principio la pertenencia a un grupo o pandilla significaba participar de redes sociales inexistentes en muchas comunidades minoritarias; sin embargo, muy pronto la falta de oportunidades económicas y sociales las llevó a convertirse en agrupaciones criminales, asegura la investigación de marras.
Destaca los factores de riesgo para el aumento de pandillas. Casi uno de cada cuatro latinos vive en una familia con ingresos inferiores al nivel de pobreza federal. A esto se suma que sólo 62 por ciento de los jóvenes se gradúa de la preparatoria contra 91 por ciento de los blancos no latinos que concluye este nivel educativo y 87 por ciento de los afroestadunidenses.
Advierte que aunque 16 por ciento de las personas de 18 años son latinos, éstos representan apenas 7 por ciento de los graduados universitarios en Estados Unidos.
Otro factor que influye en la proliferación de pandillas es que en las comunidades donde viven los latinos existe alto nivel de violencia. Ser parte de una banda significa para los jóvenes una opción viable para protegerse. Para los investigadores ésta es una situación crítica, pues por falta de recursos los inmigrantes se instalan en esos barrios que muy pronto los absorben.
Reflejo de ello es que los latinos adolescentes tienen mayores tasas de muerte por homicidio con arma de fuego que los no latinos. La tasa de encarcelamientos de latinos de 18 a 39 años nacidos en Estados Unidos es siete veces superior a la de sus contrapartes nacidos fuera de ese país.
El estudio Pandillerismo entre latinos en los Estados Unidos, que ya se presentó a autoridades mexicanas y estadunidenses, subraya que como pandilleros, los jóvenes están más expuestos al consumo de drogas, sobre todo a una edad mucho menor con relación a quienes no tienen ascendencia latina.
Al comentar sobre la historia de las bandas resalta que a partir de la década de los 80 del siglo pasado empezaron a crecer y a ampliar el rango de edad de sus miembros, quienes pasaron de entre 14 y 20 años, a de 12 a 40.
Las redes pasaron de ser un grupo de muchachos que compartían una cultura, costumbres y un idioma, a convertirse en organismos con apodos para sus miembros, así como símbolos y colores que los identifican. Adoptaron, además, normas
internas de admisión.
Por ejemplo, cometer algún delito o cumplir una pena en la cárcel da la oportunidad de ser miembro de una pandilla; ser apuñalado o recibir un tiro en peleas entre pandillas otorga a los miembros el grado de veteranos
y los convierte en líderes y reclutadores de nuevos integrantes a los que entrenan para cometer delitos.
Una investigación en cárceles, realizada por la Universidad de California-Berkeley, revela que 78 por ciento de quienes pertenecen a pandillas sufren una discapacidad emocional y de aprendizaje. La mayoría son de bajos ingresos económicos, tienen una historia de fracaso escolar y ausentismo; sus amigos son delincuentes y desde pequeños participaron en robos menores y presentaron trastornos de conducta en la escuela primaria.
Abandonaron la primaria y la secundaria 700 mil niños y jóvenes. Periódico La Jornada.
Se duplicó la indigencia educativa: hay 109 mil mexicanos en esa condición
Elizabeth Velasco C.
Periódico La Jornada
Viernes 31 de diciembre de 2010, p. 34
En los pasados ocho años el número de mexicanos en indigencia educativa
(que nunca han asistido a una escuela, a pesar de estar en edad de hacerlo) pasó de 55 mil a 109 mil, es decir, casi el doble, situación que coloca a México en el quinto lugar entre 19 países de América Latina con rezago educativo, advirtió el vicecoordinador de la bancada del PRD en el Senado, Silvano Aureoles.
En total, alrededor de 2 millones de niños y jóvenes mexicanos en edad escolar están en indigencia educativa, por lo cual urge que el Ejecutivo federal diseñe estrategias que reduzcan la deserción escolar.
Esto es de la mayor relevancia si se considera que en 2009, a causa de la crisis económica que golpeó al país, unos 700 mil niños y jóvenes mexicanos abandonaran la primaria y la secundaria. Muchos no tuvieron más opción que sumarse al trabajo para ayudar a la economía familiar
, advirtió.
Con base en un estudio de la UNESCO, Seguimiento de educación para todos en el mundo 2010, el senador por Michoacán indicó que otro factor que contribuye a la nulidad educativa es la malnutrición. A escala mundial se tienen registrados 759 millones de analfabetos; de ellos, 36 millones están en Latinoamérica, y México aporta 5.3 millones de personas mayores de 15 años que no saben leer ni escribir
, refirió.
Según cifras oficiales, en México existen 6 millones de personas analfabetas, además de 10 millones que no concluyeron la primaria y otros 17 millones de jóvenes y adultos que truncaron estudios en la secundaria
, abundó el legislador.
El rezago educativo de México es de 33 millones de niños, jóvenes y adultos que no cuentan con la formación básica de leer, escribir y realizar operaciones matemáticas elementales.
El perredista demandó, mediante un punto de acuerdo, que el Ejecutivo informe, por conducto de la Secretaría de Educación Pública, sobre las medidas que el gobierno federal ha planteado para abatir ese rezago, el cual no sólo afecta el desarrollo de las personas sino también el crecimiento económico del país.
Aureoles exhortó al gobierno federal a diseñar un programa que involucre a las dependencias federales, estatales y municipales educativas en una estrategia nacional que proporcione lo indispensable para que niños y adolescentes tengan garantizada la posibilidad de ingresar y concluir sus estudios básicos, sin que se vean orillados a abandonarlos por falta de recursos económicos.
Urge estrategia para educación media: estudio Necesario, homologar planes de estudio, alerta. El Universal.
DESERCIÓN. Los jóvenes se van de la escuela porque reprueban materias que no son de su interés (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
Viernes 31 de diciembre de 2010 Andrea Merlos y Juan Arvizu | El Universalpolitica@eluniversal.com.mx
Además de la inversión a 10 años para construir los planteles necesarios que garanticen el acceso a la educación media superior de los jóvenes en México, se tendrá que homologar los más de 200 planes escolares existentes, capacitar en manejo de adolescentes a los maestros, y modificar las normas de calificación vigentes, según un estudio de la Comisión de Educación en la Cámara de Diputados.
De acuerdo con el documento, el derecho constitucional a la educación media superior debe ir acompañado de estrategias técnicas y humanas que hagan que los jóvenes estudien y no abandones las escuelas por falta de dinero, violencia familiar, embarazos no deseados o maestros inexpertos.
En un análisis sobre los motivos de deserción de los jóvenes en la preparatoria, se evidencia que además del tema económico, se van porque reprueban materias que no son de su interés y que consideran poco necesarias para su vida.
Actualmente 55% de los jóvenes entre 15 y 19 años estudian, 15% hace quehaceres domésticos, 13% combinan el quehacer doméstico y trabajan, 7% sólo trabajan, 6% trabajan, estudian y hacen quehacer doméstico, sólo 2% trabaja y estudia, y 0.4% estudia y hace quehaceres domésticos.
“Conforme se avanza en las etapas escolares, el porcentaje de eficiencia terminal se reduce considerablemente”, se advierte en el documento.
El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) recomendó a los diputados insistir no sólo en cursar educación media superior, sino en promover su ingreso, permanencia y desarrollo a futuro, “para que busquen caminos para retenerlos respetando la diversidad de sus orígenes, intereses, metas y destinos”.
“Esta reforma precisará una base de organización común que promueva la existencia de distintos tipos de bachillerato en que la diversidad permita que cada institución se adecúe a las características de su entorno y a las necesidades e intereses de la población que atiende”, explica el estudio.
Los jóvenes de hoy buscan que su realidad y circunstancias educativas vayan de la mano del mercado laboral y de sus expectativas salariales.“Para ello, es indispensable tomar en serio las causas conocidas de deserción escolar que permitan orientar las intervenciones públicas en una dirección apropiada para poder corregirla o hacerla menos acentuada”, apunta el CESOP.
Aplicarán a 10 mil jóvenes encuesta para conocer causas de deserción en el nivel medio superior. Periódico La Jornada.
La información será recopilada mediante entrevistas personales realizadas en el hogar
Karina Avilés
Periódico La Jornada
Viernes 31 de diciembre de 2010, p. 33
La encuesta que la Secretaría de Educación Pública (SEP) aplicará en enero para conocer las causas de deserción en el nivel medio superior será respondida por 10 mil jóvenes de entre 14 y 25 años, residentes en las 32 entidades federativas.
Hoy día, 36 por ciento de los jóvenes en edad de acudir a la preparatoria no lo hacen. Mientras el abandono escolar en este nivel llega a 16 por ciento y la eficiencia terminal es de 60 por ciento.
El subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez Espinosa, detalló que la recolección de datos se hará mediante entrevistas personales en los hogares, donde se pedirá a cada joven que responda un cuestionario.
Explicó que se decidió aplicarlo en las viviendas porque en los planteles escolares no se ubicará a quienes interrumpieron sus estudios, además de que esta estrategia permite identificar los factores que condicionan la deserción.
Para los propósitos de la investigación, la población de interés estará dividida en tres subpoblaciones: desertores, estudiantes actuales o egresados de la educación media superior, y jóvenes que nunca se han matriculado en algún bachillerato, hayan concluido o no la secundaria.
El funcionario apuntó que el estudio pretende conocer qué efecto tienen las condiciones económicas y familiares en el abandono escolar –el ingreso económico personal y familiar, la necesidad de trabajar, las enfermedades, la muerte de familiares–, el género; la influencia de aspectos institucionales del sistema de educación como el ingreso, el proceso de selección y la asignación de las escuelas y el peso que tienen aspectos inherentes a los planteles como la planta académica, la disciplina y las instalaciones.
Añadió que el estudio servirá para fortalecer las políticas públicas dirigidas a mejorar la oferta de bachillerato.
A los alumnos que han desertado se les aplicarán 2 mil cuestionarios, en tanto que a estudiantes y egresados, y, por otra parte, a jóvenes que nunca han cursado este nivel educativo se les aplicarán 4 mil cuestionarios, respectivamente.
Esta distribución, añadió, permitirá obtener datos sobre las diferencias entre las subpoblaciones a escala nacional, ya que el rango de edad de entre 14 y 25 años dificulta la obtención de observaciones suficientes para realizar deducciones estadísticas de ese tipo.
